Receta vegana de pan casero de maíz, que gracias a la harina del mismo, no sólo refuerza el poder energético del trigo, sino que lo enriquece en vitamina B1, esencial para la absorción de energía y la glucosa por parte del cerebro.

Ingredientes

  • 250g de harina de maíz
  • 125g de harina de fuerza (de trigo)
  • 8g de levadura fresca
  • 10g de sal
  • Entre 280 y 300cc de agua
  • Semillas de girasol (opcional)
Para el prefermento
  • 125g de harina de fuerza (de trigo)
  • 2gr de levadura fresca
  • 75cl de agua

Cómo hacer prefermento para pan de maíz

El prefermento, como la masa madre (ver aquí), sirve para que se desarrolle el gluten, que retiene los gases liberados con la fermentación, y por lo tanto contribuye a que sube el pan y nos quede más esponjoso y estructurado.

Así que por eso, para hacerlo, usaremos la harina de fuerza, que precisamente tiene más gluten. Ponemos los 125g en la encimera, en un montón, y abrimos como un “cráter” de volcán en la parte superior.

Aparte, disolvemos los 2g de levadura fresca en los 75cl de agua. Lo ideal es que esté templada, para facilitar la disolución (pero no caliente para que no afecte a la levadura). Luego volcamos la mezcla en el cráter y mezclamos todo bien, de modo que quede integrado.

Hacemos una bola y la pasamos a un bol grande (piensa que luego utilizaremos este bol para añadir el resto de ingredientes). Tapamos el bol con un trapo húmedo para que no se reseque el prefermento, y lo dejamos reposar unas cuatro horas como mínimo.

Cómo hacer pan de maíz casero

Pasadas las cuatro horas, ya podemos pasar a la elaboración del pan de maíz en sí. Así que empezamos desmigajando en una tazón los 8gr de levadura fresca. Añadimos un poco de agua y la disolvemos.

Destapamos el bol de prefermento y agregamos la harina de maíz, la harina de fuerza y la levadura disuelta, más unos 250cl de agua. Mezclamos bien para que se integre todo y vamos añadiendo más agua progresivamente hasta conseguir una masa que nos quedará pegajosa, pero ha de ser manejable.

Volcamos la masa sobre la encimera y al extendemos con las manos. Espolvoreamos la sal por la superficie y las pipas de girasol si has decidido emplearlas. Agrupamos la masa y amasamos, estirando y agrupando, como mínimo unos diez minutos. El amasado facilita también el desarrollo del gluten que luego contribuye a la esponjosidad del pan.

Con el amasado listo, prepararemos un par de bols para dejar la masa en reposo. Para ello, los engrasamos, añadimos algo de harina para que cubra fondo y paredes, sacudimos los bols boca abajo para eliminar la harina sobrante y que la capa sea los más fina posible. Luego dividimos nuestra masa de pan en dos y ponemos cada una en un bol. El objetivo es que luego salgan por si solas. Las tapamos con un trapo húmedo y las dejamos reposar una hora y media para que así leuden.

Pasada la misma, ponemos papel sulfurizado sobre la bandeja. Volcamos con cuidado uno de los bols para que caiga la masa sin romperse. Damos un poquito de forma al pan y repetimos la operación con el otro bol. Y así dispuestas, dejamos reposar nuestras futuras hogazas unos quince minutos más.

Y tras el cuarto de hora, pasamos a cocer el pan. Así que lo primero es poner a precalentar el horno a 230ºC. Marcamos los panes con un cuchillo y, cuando el horno alcance la temperatura, los cocemos ente unos 40 y 45 minutos. Luego sólo quedará dejarlos atemperar y disfrutar de su delicioso sabor.

Escrito por:uranda

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